ROAKS - CAP03d - El Club de Golf de La Moraleja
EL CLUB DE GOLF DE LA MORALEJA
Así comenzó su andadura el Club de Golf de La Moraleja. «Ser socio del Real Club La Moraleja implica mucho más que practicar un deporte o pagar una cuota; supone actuar ante la vida con integridad, respeto y honestidad, tanto dentro como fuera del campo. Supone aceptar que existe una forma correcta de hacer las cosas, en la que ganar significa ser siempre fiel a uno mismo, a sus principios y valores. Porque aquí, además de jugar al golf, se establecen relaciones sociales basadas en el respeto y el reconocimiento mutuo».
Formar parte del club nunca sería fácil ni barato: hay que comprar una acción a algún socio y ser admitido. En la actualidad, el precio ronda los 20000 euros, aunque han llegado a costar 100000. La cuota mensual es de unos 250 euros. En 1974 se adquirieron los terrenos donde hoy se encuentra el conjunto formado por la casa club y el Campo Viejo. A lo largo de ese año y del siguiente se construyó el campo. En noviembre de 1975 entró en funcionamiento el recorrido de golf, aunque las obras de la casa club todavía no habían concluido. En junio de 1976 se inauguró oficialmente el campo y ese mismo año César de Zulueta accedió a la presidencia, que abandonó veinte años más tarde.
Al año siguiente, Bing Crosby falleció en el hoyo 18. ¿Qué hacía Crosby en Madrid aquel otoño de 1977? Invitado por su amigo César de Zulueta, la estrella llegó a la capital con la intención de jugar al golf y también de participar en una jornada de caza al día siguiente. Tras una estupenda comida, salieron a jugar. Era un hombre muy simpático. Junto al hoyo 8 estaban construyendo un edificio y se percató de que los obreros estaban cantando, por lo que se acercó a la valla para unirse a ellos. Unos minutos más tarde, mientras se dirigía desde el green del 18 a la casa club, el cantante, de 74 años, sufrió un infarto. Se intentó reanimar a la estrella, pero todo fue inútil.
Tal vez el caso más rocambolesco de la selecta membresía del club en los últimos cincuenta años ocurrió en 2022: el comité de disciplina expulsó a uno de sus socios, J. F. G.-S. F., de 54 años, que protagonizó un escándalo en la piscina con una joven brasileña de 25 años. Llamaron la atención de la joven porque las normas prohíben hacer topless. Lejos de acatar la orden, desafió a las presentes gritando en portugués «viejas malfolladas» y quedándose con lo que las aludidas aseguraron que era «el tanga más pequeño que habían visto nunca». Existe un vídeo en el que se la puede ver discutiendo con los responsables del club e incluso llegando a morder y agredir al socorrista. La escena fue digna de una película española del destape. En un momento dado, la mujer se agarraba los pechos al grito de «¿de quién son estos melones?», y varias personas que estaban en el club en ese momento contestaban «¡del señor Salmones!», ya que Salmones era uno de los apellidos del socio rebelde. Este, en evidente estado de embriaguez y lejos de apaciguar la situación, orinó en el césped y le ofreció a una socia conocida suya «realizar un trío», con el consiguiente escándalo de las damas presentes. Al final, se descubrió que todo estaba motivado por una separación nada amistosa con su mujer, muy conocida en La Moraleja: ella quería seguir manteniendo la acción de socia que, evidentemente, su marido perdió después de este espectáculo, recogido por toda la prensa nacional por lo esperpéntico.