ROAKS - CAP12b - Escándalos de la época: El Banco Siero
Escándalos de la época:
El Banco Siero
El Banco Siero, propiedad de Ramón Rato, experimentó un fuerte crecimiento en los años previos a su quiebra, aumentando su activo en un 447 % entre 1962 y 1966. Sin embargo, este crecimiento ocultaba prácticas fraudulentas y una mala situación financiera; era un bluf. La situación salió a la luz el 31 de octubre de 1966, cuando Ramón Rato fue detenido por presunto tráfico ilícito de divisas. Una inspección de urgencia realizada por el Banco de España reveló numerosas irregularidades, como defectos contables, movimientos de divisas no declarados y falseamiento de las cifras de activo y pasivo. La filtración de la detención de Rato a la prensa el 8 de noviembre —que se supuso que había sido alentada por miembros del Opus Dei— generó el temor a una retirada masiva de fondos. A pesar de los esfuerzos por obtener ayuda financiera y de la oposición del Banco de España, el 14 de noviembre de 1966 las oficinas del Banco de Siero amanecieron cerradas. El cierre repentino y la declaración de suspensión de pagos provocaron gran inquietud entre los miles de clientes. La prensa nacional se hizo eco de la noticia, con fuertes críticas contra los abusos bancarios y denunciando lo insólito de un cierre bancario que no se veía en España desde hacía «medio siglo». La crisis del Banco de Siero contribuyó incluso a crear una «psicosis social» en Almería, donde los rumores de una quiebra similar en una caja de ahorros local provocaron retiradas masivas de fondos. A finales de enero de 1967, el diario Arriba del Movimiento publicó una carta de un grupo de personas afectadas por la suspensión de pagos del Banco de Siero en la que protestaban por la falta de información por parte del Ministerio de Hacienda y del Banco de España, ambos vinculados al Opus Dei, así como por el retraso en la recuperación de sus depósitos. Ante la urgencia de garantizar los fondos de los clientes, el Banco de España, con el apoyo del Ministerio de Hacienda, organizó un esquema de colaboración con la banca privada para realizar pagos a los titulares de cuentas por un valor de hasta 50.000 pesetas, lo que cubría a la mayor parte de ellos, y con la posibilidad de obtener ayudas mayores para cantidades superiores. Aunque los pagos comenzaron en enero de 1967 para otros bancos más pequeños del grupo, en el caso del Banco de Siero la devolución de fondos fue más lenta y no pudo iniciarse hasta la primera semana de febrero. En abril de 1967, tras la declaración judicial de insolvencia del Banco de Siero, Ramón Rato acordó la venta de sus acciones del Banco de Siero y del Banco Murciano a la empresa Financiera Rumasa. El Banco de Siero fue rebautizado como Banco del Norte. Para abril de 1967, se habían devuelto los fondos a 5.100 cuentacorrentistas del Banco de Siero, de un total de 8.200 afectados por las quiebras de los tres bancos.